Finalmente, no se vacunará en las farmacias españolas. Así lo ha decidido el Ministerio de Sanidad, que admite haber estudiado esta propuesta (a raíz del modelo de vacunación desde las boticas implantando en Portugal) y también haberla descartado para España.

“No se detectan necesidades a corto plazo que sugieran que debamos introducir un cambio en las estrategias definidas en los programas de vacunación en nuestro país”, precisan a Redacción Médica desde el departamento que dirige Dolors Montserrat, que recuerdan que “el Sistema Nacional de Salud (SNS) español se caracteriza entre otros aspectos, por la excelente accesibilidad de puntos autorizados para vacunación, con personal altamente cualificado, lo que facilita la trazabilidad de la administración de las vacunas, su registro en la historia clínica, así como el cálculo de las coberturas de los diferentes programas de vacunación”.

Además, añaden que “otra importante característica a destacar en nuestro país es que todos los programas de vacunación, no sólo los acordados en el calendario común de vacunación infantil, son gratuitos y administrados en centros autorizados como sanitarios”, entre los que no se encuentran (ni se encontrarán, a tenor de esta valoración) las oficinas de farmacia.

Sin embargo, esto no significa que Sanidad y su Dirección General de Salud Pública no consideren a la farmacia un agente más en las políticas vacunales, aunque no lo sea para su administración. “Juegan un papel esencial en la promoción de la salud, a través de la educación para la salud y, en el tema que nos ocupa, en el impulso y promoción de las campañas de vacunación”, indican fuentes del departamento.

Fuente: Redacción Médica